El tejido de mi destino

En este mes de septiembre estuve visitando diversos lugares de nuestro querido Cusco y en una de mis rutas por Chincheros tuve la suerte de conocer a Hilda. Ella es una digna representante de la mujer peruana, una cusqueña luchadora que quedo huérfana de madre cuando tenía tan solo 12 años quedando al cuidado de sus 5 hermanos y aún con esta tremenda carga tuvo adicionalmente que soportar los maltratos de un padre abusivo. Al cumplir la mayoría de edad decidió salir de casa y migrar a la ciudad principal de Cusco, buscando nuevas oportunidades y una mejor calidad de vida, pero la vida la golpeo nuevamente. Se unió a un ‘hombre’, si se le puede llamar así, con quien también sufrió maltrato físico y verbal.

Esta historia quizás les suene conocida,  es la realidad de muchas mujeres sobre todo en el campo, donde las autoridades parecen no existir, lo lamentable de todo esto es que hay muchas que soportan y se quedan donde están, es como si se adaptaran a la situación y peor aún la normalizan, pero Hilda no es una más de la estadística. Ella no se adaptó, no se conformó y nuevamente tomo el control de su vida y decidió dejar nuevamente una vida de abusos. Busco trabajo pero no encontró debido a su falta  de estudios y algún tipo de experiencia empresarial. A diferencia de otros, Hilda vió en esta situación una oportunidad, la misma que le permitiría emprender y dedicarse hacer lo que mejo hace, el tejido de telares y prendas en baby alpaca. Sola, con 2 hijos pequeños pero con muchas ganas de salir  adelante, decide formar Andean Colors, empresa que hoy aglomera a diferentes expertas en el manejo del tejido ancestral y natural, mujeres trabajadoras de diversas comunidades con los mismos problemas que en su momento tuvo Hilda y a quienes ella ha decidido ayudar de la mejor manera, brindándoles trabajo, valorando y reconociendo esta invaluable labor que por lo general se aprende pasando de generación en generación.

En mi estadía visitando Andean Colors tuve la posibilidad de ver de cerca el trabajo de estas genias de la artesanía peruana, su destreza con la elaboración de los hilos, el teñido natural, la mezcla y combinación de colores y algo muy importante, ¿Cómo diferenciar una prenda hecha realmente de fibra de alpaca de una prenda china? Los chinos entraron al Perú, copiaron nuestros diseños y elaboran prendas peruanas sintéticas que hoy se venden y compiten en nuestro territorio con nuestros propios artesanos , otro gran desafío que tiene el gobierno para proteger nuestros propios intereses.

Finalmente, es importante saber que estos exquisitos telares y prendas de gran calidad y originalidad son principalmente exportadas, dado el poco apoyo y demanda en el mercado nacional.

Me parece que una historia como la de Hilda, vale la pena contarla, para promover el crecimiento de este tipo de emprendimientos. Así mismo poder compartirles mi experiencia y recomendarles que si viajan pasen a conocerla, no dudo que cualquier compatriota será recibido con los brazos abiertos. Apoyémonos siempre entre nosotros, al emprendimiento nacional, porque como bien dicen el Perú es mas grande que todos sus problemas.

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